miércoles, 13 de junio de 2012

El Legado de Tywin

Línea genealógica desde Tywin Lannister hasta el actual señor, Lord Danniel Lannister


Con su primogénito vistiendo el negro, Tywin perdió toda esperanza de que Ser Jaime heredara Roca Casterly, y el Gnomo no hacía más que mirarle inquisitivamente, como pidiendo el reconocimiento que creía que merecía por derecho de nacimiento; Tyrion quería la Roca, y eso era inadmisible.


Cersei no era todo lo fuerte que hubiera deseado, pero tendría que servir. ¿Cómo sacar al gnomo de enmedio? Su monstruosidad no justificaba el asesinato, así que Tywin tuvo que pensar en otra cosa...


Cuando entró en la habitación, Tyrion Lannister llevaba preparado el discurso que le soltaría a su padre sobre sus derechos de nacimiento, sobre que Jaime ya no era una opción y sobre que él era su único hijo varón; debía cuidarse bien de no suscitar el tema de su difunta madre a la que él, por lo que siempre le habían recordado, asesinó tan vilmente.


-Padre- comenzó Tyrion con convicción, pero antes de que pudiera conseguir articular más palabras Lord Tywin le interrumpió.


Ni por un momento, Tyrion-dijo, fuerte, seguro y sereno- ni por un momento esperes heredar la Roca. -Tyrion quiso empezar a decir algo pero no pudo- Eres un enano y tu salud no será buena para siempre, así que te quedan tres opciones. La primera, puedes irte con tu hermano al muro a vestir el negro -Tyrion puso cara de espanto-; la segunda, puedes renunciar a tu apellido y casarte con una plebeya; o la tercera, puedes seguir con tu grotesca vida de puterío y jamás engendrar herederos legítimos. Cualquier cosa que hagas que se salga de estas opciones será un error que pagarás caro. Tú más que nadie sabes hasta dónde puedes estirar de la gente, así que no me pongas a prueba.


Para Tyrion la decisión era fácil, seguiría con su forma de hacer las cosas y, si algún día volvía a sentir algo de verdad por alguna mujer, robaría todo el oro que pudiera de su casa y se fugaría con ella.



¿Un viaje al norte? -Tywin no podía ocultar su ira- ¿A ver a tu hermano? No, Cersei. Tengo otros planes para ti; te casarás con tu primo Janos, es joven y atractivo, todo un Lannister, y le darás hijos que prolonguen el apellido de tu casa. Después de eso podrás irte a donde quieras, pero ni un día antes de parir a mi nieto.



Janos era atractivo, pero ni de lejos como Jaime. Su pelo, aunque corto y bien peinado, siempre estaba seco y pajizo; su tez demasiado bronceada la hacía parecer enferma a su lado; era demasiado bajo, tenía los ojos demasiado grandes y... a quién quería engañar, era demasiado poco Jaime.


Así que Cersei cumplió, se casó y engendró un hijo al que llamaron Bane para, unas semanas después, marcharse al norte, a ver a Jaime. -El muy maldito ya podría haber bajado hasta aquí y no obligarme a congelarme tan al norte-


Cersei vio a Jaime por última vez en Invernalia, follaron con fiereza pero sin pasión y ella se dió cuenta de que ese hombre ya no era su Jaime. Se había dejado crecer la barba y no hablaba más que de que ese sería su último encuentro, de un juramento que había hecho y de honrar su nueva capa negra. El muy idiota, él se lo perdía.



Bane Lannister -Tywin murmuraba el nombre del bebé a la luz de una vela, con un montón de pergaminos y mapas sobre el escritorio- Bane Lannister, mi nieto, haré de ti todo un Lord, y te conseguiré una espada de acero valirio.

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